miércoles, febrero 22, 2006

garrote y zanahoria


Ahora, que se vuelve a poner de moda lo de dar Garrote y Zanahoria -que se remonta a los tiempos de Calígula, en los que se cometieron unos actos atroces- uno se pregunta si la zanahoria tendrá, en verdad, tantas ventajas como para compensar el garrote.

Una cosa es verdad: la deficiencia de Vitamina A puede causar ceguera y para evitarlo, el cuerpo humano obtiene la dosis que necesita, procesando el betacaroteno de las zanahorias que uno ingiere.

Durante la Segunda Guerra Mundial el Royal British Air Force invirtió, grandes cantidades de dinero, en la compra de unos radares, capaces de doblar en alcance a un radar tipo de la época, y derribó tres veces más enemigos que cualquier otro ejército en la historia.

Para mermar la popularidad de la puntería británica y no levantar la sospecha del enemigo, se extendió el rumor de que sus escuadrones estaban siendo alimentados con abundantes cantidades de zanahoria, para afinar la vista, a manera de estrategia de guerra.

Así pues, señoras y señores, menos garrote y no tanta zanahoria.

jueves, febrero 16, 2006

[T2]supertaps

foto Asier Rua

Supertaps, es una de las múltiples iniciativas que aparecieron a finales del 2004, dentro del marco de convenios entre entidades públicas y privadas, para la Integración Laboral de Expresidiarios.

El principal objetivo de los Proyectos ILE consistía en ofrecer a jóvenes rehabilitados, a punto de cumplir su condena, una formación complementaria enfocada al ámbito profesional.

Ahora que disfrutan de libertad condicional, estos Claquetistas han decidido apropiarse del espacio público para hacer que salten chispas.

domingo, febrero 05, 2006

ny&i


El Europan, además de ser la cadena de producción y distribución de panadería más importante de tres países suramericanos, es, desde hace casi quince años, el concurso de Arquitectura y Urbanismo más importante entre los jóvenes arquitectos del continente europeo, que este año ha ganado, junto a su equipo, y después de muchos intentos, un buen amigo mío que me llamó la semana pasada para decírmelo.

Días más tarde, tuve la oportunidad de conversar con un joven sociólogo -cuya columna semanal, empecé a leer, casualmente, desde hace algunos meses- que se ha convertido en figura pública debido al notable impacto que están teniendo sus estudios, a día de hoy, sobre el ascenso de la clase creativa en la transición de la era analógica a la digital . Me estuvo contando entre otras cosas, cómo, después de años y años de intentarlo, finalmente sus estudios habían sido publicados.

Estas dos historias confirman lo que ya todos sabemos; con constancia uno consigue lo que persigue. Entonces yo he decidido, de ahora en adelante, tomarme el café de cada mañana en una taza como esta para ver si algún día se me cumple lo de ir a pasar a Nueva York una temporadita.